
Había muchas presas, como otro año cualquiera, presas con delitos distintos, con ideas distintas, con pasados diferentes. Pero todas con un mismo sueño…, la libertad. Libertad imposible tras esas rejas, tras esa imposibilidad a la vida.
Cada una de ellas tenía un sueño, un fin y unas características. Unas cuantas solían juntarse a charlar, así pasaban los días, aunque cada una tenía dentro de sí algo que la movía por dentro más allá de su día a día, algo que lo veía lejano. Otras cuantas que llegaron más tarde también se juntaron entre sí y también tenías sus historias, sus puntos en común y sus discrepancias.
Cada una de ellas tenía un sueño, un fin y unas características. Unas cuantas solían juntarse a charlar, así pasaban los días, aunque cada una tenía dentro de sí algo que la movía por dentro más allá de su día a día, algo que lo veía lejano. Otras cuantas que llegaron más tarde también se juntaron entre sí y también tenías sus historias, sus puntos en común y sus discrepancias.
